,

APRENDER A OBSERVAR LOS SENTIMIENTOS Y PENSAMIENTOS

Aprender a observar los sentimientos y pensamientos.

Ponerte a hacer algo, te exige tener un objetivo con un principio y un fin. Cuando ponemos el foco en algo, pueden aparecer pensamientos y emociones que nos distraen la tención. Impulsos que invaden tu mundo tienen un efecto directo sobre tu energía y tu capacidad. Hay que aprender a observar los sentimientos y pensamientos que tenemos en cada situación.

Estar muy atento a aquellos pensamientos y el estado emocional que nos encontramos nos permite aprender a observar los sentimientos. Nos apegamos demasiado a aquello que sentimos como positivo y cómo queremos huir de aquello que valoramos como doloroso.  Lo que nos viene a la mente mientras que hacemos una cosa nos permite observar la carga emocional que conlleva. Y el hecho de permitir esa carga, vivirla, aceptarla y procesarla hace que no se produzca una repetición tan constante de esos pensamientos.

El mero hecho de observar lo que sucede nos permite, sin entrar en piloto automático, habitarlo, procesarlo para poder continuar haciendo esa tarea que nos hemos propuesto.

Aprender a responder estas reacciones de nuestro yo de forma efectiva y eficiente es un ámbito muy poderoso. Cualquier tipo de incomodidad emocional nos suele parecer algo difícil que nos hace querer huir. Reírnos de esta situación y decidir seguir adelante observándola nos va a permitir conocer la verdad.

Aprender a observar los sentimientos de miedo, de decepción, de celos…, si lo abordamos con la actitud de que es una oportunidad para conocernos más y para liberarnos, hará que volvamos de nuevo a conectar con el presente.

Por fortuna ha aparecido nuestro gran maestro, el conflicto emocional, y nosotros estamos ahí en ese momento para escucharnos. Abrirnos a estas situaciones límite en las que inesperadamente nos encontramos, es la llave para de nuevo volver a poner el foco en lo que estamos haciendo.

Habitar el cuerpo, sentir la sensación que nos transmite la postura nos puede ayudar como anclaje para volver a estar en el momento presente.

Todos estos hábitos te permitirán estar durante ese momento en un estado de serenidad, en el que encontrar el punto de equilibrio. Podrás de esa forma resolver pequeños asuntos que te distancian de ese foco. Dejarás de correr de un lado para otro.

La idea es entrar en un estado de conciencia, donde sentir serenidad, calma y estar conectados. Con la naturaleza de la realidad que sitúa nuestra propia identidad en un todo mayor que nuestro yo definido por nuestro cuerpo. Ese saber interior nos hace sentir que los límites del cuerpo solo son un conjunto temporal de experiencias que construyen la noción de un yo. Éste “yo” está creado por la cultura en la que hemos vivido y por la educación de nuestra vida familiar y de nuestro entorno. Nos pensamos que ese “yo” está confinado a un tiempo limitado que normalmente suele durar entre 80 y 100 años. Pero estamos abriendo y ensanchando esté yo definido corporalmente para que abarque una realidad más plena más potente. Nos convertimos en ese flujo de energía en información que lleva fluyendo a través de nosotros millones de años.

A medida que te preparas y te sensibilizas para ser capaz de evaluar y procesar adecuadamente cualquier momento que estás viviendo aumentas tu madurez para hacerlo con resultados cada vez mejores.

Aprender a observar los sentimientos, incluso modificar esa energía o esa información de nuestra experiencia mental y corporal, nos va a generar estados integradores. Estos estados nos van a proporcionar; energía, estabilidad, capacidad de adaptarnos y mucha flexibilidad. Alcanzando unos estados más elevados de complejidad y de armonía con aquello que estamos haciendo en ese momento.

Responderte a una pregunta como: ¿Qué es aquello que me viene a la cabeza repetitivamente q tiene una carga emocional fuerte mientras que estoy haciendo esto? Te ayudará a no perder el rumbo.

Te dejo una meditación para terminar (clic aquí).

¡Comenta este artículo y comparte!

 

Suscribete para no perderte nada

Acepto la política de privacidad

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *