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Aprender a descansar para recuperar la energía

Aprender a descansar para recuperar la energía

Aprender a descansar para recuperar la energía

 

Desde hace un tiempo, me he dado cuenta de que debo aprender a descansar para recuperar la energía que pierdo en el trabajo. Estoy dando mucho de mí mismo y, la verdad, es que se me está acumulando mucho cansancio.

Últimamente, estoy pasando por un periodo en el que me siento con un gran potencial. Tengo la necesidad de desarrollar toda mi capacidad y dar el máximo de mí mismo, pero creo que estoy dando demasiado.

Utilizando una metáfora, tal vez esté pisando mucho el acelerador para alcanzar mi meta y la máquina se esté revolucionando demasiado. Esto me está llevando a estados de agotamiento mental que me impiden rendir al cien por cien.

Creo que es importante aprender a descansar para recuperar la energía. Y cuando hablo de descansar, me refiero a hacerlo fuera y dentro del trabajo. Es importante dar un reposo al cerebro y a nuestras emociones para poder coger energía.

Es habitual que, cuando estamos metidos en un proyecto importante, sigamos pensando en él al salir del trabajo. Pero es muy importante aprender a desconectar. A pesar de que nuestro cerebro nos lleve a querer recordar tareas pendientes, éxitos o problemas durante la jornada, hay que aprender a soltar.

 


Cuando consigo desconectar al salir del trabajo, puedo recuperar la energía y ser mucho más creativo


 

Confieso que, antes, me costaba mucho desconectar. Pero me di cuenta de que después, al día siguiente no llegaba con la misma energía al trabajo. Mi creatividad bajaba y no conseguía desbloquear ciertas situaciones.

Gracias al mindfulness, he podido frenar esos pensamientos que me impedían relajarme. Ahora, cuando termino mi jornada, intento dedicarme a otras cosas más enriquecedoras, como mis hobbies, mis amigos, familia, etc.

Esto me ha permitido llegar al día siguiente totalmente renovado, más capaz de afrontar adversidades y nuevos retos.

Pero, ya que pasamos tantas horas en nuestros puestos de trabajo, sería una locura pensar en descansar solo al salir de la oficina. Existen muchos momentos en los que necesitamos hacer una pausa para recuperar nuestro equilibrio mental, para descansar.

Cada día, dedico unos instantes a lo largo de la jornada a hacer pequeñas paradas para meditar. Estas pausas las voy haciendo de manera periódica, cada vez que siento que lo necesito. Me observo a mí mismo y, cuando me doy cuenta de que acumulo tensión, me cargo, o estoy de mal humor, paro a meditar.

 


Es importante salir del piloto automático y tomar conciencia de cada momento


 

Al principio puede resultar un poco difícil conseguir parar y desconectar en mitad de una tarea. Pero con la práctica, al final se consigue y puede hacerse casi sin esfuerzo. Se trata de tomar conciencia, de observarse, de darse espacio para entenderse.

Es importante salir del modo automático y relacionarnos desde esta pausa consciente. Este hábito de parar para escucharse, nos evita discusiones innecesarias y nos hace recuperar la energía.

No penséis que hablo de pausas de veinte minutos, o que me marcho a una habitación aislada para hacerlas. Se pueden hacer, simplemente, prestando atención a la respiración e identificando las sensaciones en el cuerpo.

Estas pequeñas paradas para meditar, me hacen salir del piloto automático y me hacen recuperar la energía.

 


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