Hoy quiero hablaros de una decisión importante que he tomado. He decidido que, pase lo que pase, quiero disfrutar más de mi trabajo. Quiero coger las riendas de mi vida y tomar conciencia de todas las acciones que realizo. ¡No voy a vivir más en automático!
El hecho de dirigir una empresa, conlleva en sí mismo muchas responsabilidades y tareas que no se pueden eludir. Paso muchas horas al día dedicándome a ellas y, me doy cuenta, de que muchas de ellas las hago en automático.
Cuando paso muchas horas en piloto automático, me empiezo a estresar y me invade una gran sensación de vulnerabilidad. Esto ocurre porque vivo las cosas desde el hacer y no desde el ser.
Estoy decidido a disfrutar más de mi trabajo, a pasar mi día desde el ser. Creo que es algo muy importante para poder crecer como persona y para que el proyecto de la empresa, pueda crecer también.
Si paso muchas horas en el hacer, con el piloto automático conectado, mis relaciones con los demás dejan de ser sanas. Esta situación abre la puerta a los enfados, a los bloqueos, al dolor y a otro montón de sensaciones negativas.
Actuar desde el hacer bloquea mi creatividad y frena mi potencial. Además, cuando he pasado temporadas de vivir en automático, con un estrés muy elevado, se ha perjudicado incluso mi salud. Es muy importante tomar conciencia y empezar a vivir desde el ser.
Con vivir desde el ser quiero decir ser capaz de observar mis emociones y pensamientos. Conseguir no identificarme con ellos, no convertirme en ellos y aceptarlos como parte del día a día, sin juzgarlos.
El mindfulness me está ayudando mucho con este propósito de vivir desde el ser. Cada día veo más los resultados de esta práctica, tanto en mí como en los demás. La meditación es una carrera de fondo, pero después de estos años, no puedo estar más satisfecho con ella.
Tal vez os estéis preguntando cómo puedo conseguir enfocar mi vida desde el ser en medio del torbellino laboral. No voy a decir que sea fácil, pero si se quiere, se puede trabajar para conseguirlo.
Todos los días me tomo algunos minutos para hacer pequeñas meditaciones. Me paro a observar mi respiración, me observo el cuerpo, dónde el estrés y trato de tomar conciencia de mí mismo.
Hago estas paradas al salir de una reunión, o antes de comer, o simplemente cuando noto que las situaciones me superan. No hace falta irse a un sitio en concreto, es un ejercicio mental, de observación y de autocompasión. Solo con querer ser consciente de lo que estamos haciendo en ese momento, ya estamos entrando en meditación.
No quiero vivir más en automático, no quiero que la vida pase por delante de mí sin sentirla, sin saborearla. Estoy decidido a disfrutar más de mi trabajo y a vivir el momento presente. Voy a enfocar mi vida desde el ser.
Suscríbete para no perderte nada
Emociones difíciles: Cómo aprender a conectar con ellas En ocasiones, podemos sentir que estamos sobrepasados con nosotros mismos, nos sentimos…
10 hábitos para conseguir lo que nos propongamos Para alcanzar el éxito en la vida, hay que concentrar nuestra…
Cómo la meditación me ha ayudado a organizar mejor mi trabajo La mente es un ente muy difícil de…
Cómo aceptar sensaciones y superar el miedo para crecer Una de las emociones más intrínsecamente humanas es el miedo.…
Reducir las expectativas para vivir desde el ser y no desde el hacer Desde hace un tiempo, he decidido…
Hay que ser más gentil con uno mismo En nuestro día a día en el trabajo, siempre hay que…