Observa tus pensamientos como si nunca antes lo hubieras hecho, con cuidado, con detenimiento. Observa el pensamiento como si fuera la primera vez que reparas en él. Es posible que cuando trates de capturarlo, desaparezca. No desesperes. Si persistes, te sorprenderás pensando y es en ese momento cuando podrás observarlo.
Voy a contarte cómo me ayudó a mí desarrollar esta capacidad.
Cada vez que veía a alguien sufrir o echarse a llorar, un sentimiento de pánico me invadía por completo y sentía la necesidad de salir huyendo. Estar en presencia de una persona que lo estaba pasando mal, me generaba un nerviosismo interior difícil de explicar.
Un día, estando con un amigo, este empezó a llorar por algo poco importante. Lo más sencillo hubiera sido consolarle y dejar ir ese mal momento. Sin embargo, dentro de mí empecé a sentir ese temor y ese miedo que me obligaba a escapar en lugar de ayudar.
La imagen fue haciéndose cada vez más clara y pude verme en el salón de la casa de mi infancia. Mi madre lloraba amargamente después de haber recibido la desgarradora noticia de la muerte de un familiar cercano. Yo estaba allí, observando su dolor y experimentando un sentimiento de culpa y vergüenza, como si de algún modo yo tuviese la culpa.
Entonces abrí los ojos, estaba empapado en sudor y con las manos temblorosas. Mi amigo aún seguía a mi lado, llorando. Sin embargo, algo había cambiado en mí. Me senté a su lado, le abracé y traté de consolarle de la mejor manera que pude.
Ese flashback me había revelado una verdad oculta para mí hasta ese momento. Gracias a haber podido observar mi pensamiento, descubrí que el miedo que me producía el dolor ajeno era en realidad un trauma personal no superado.
El haberme dado cuenta de ésto y haberlo dejado espacio, observándo este pensamiento y sus emociones desde fuera, dándome cariño y rememorando lo que viví en el pasado, me ha permitido cambiar mi forma de actuar en el presente. A partir de ese momento, cuando veo sufrir a alguien, no arrastro una carga emocional negativa y soy capaz de observar la situación de manera objetiva. Tú también puedes hacerlo. Ábrete a ti, mira de frente a tus temores y sana las heridas que hayas podido recibir. Ser capaces de apreciar y mirar de cerca nos permitirá abrir nuestra mente.
Emociones difíciles: Cómo aprender a conectar con ellas En ocasiones, podemos sentir que estamos sobrepasados con nosotros mismos, nos sentimos…
10 hábitos para conseguir lo que nos propongamos Para alcanzar el éxito en la vida, hay que concentrar nuestra…
Cómo la meditación me ha ayudado a organizar mejor mi trabajo La mente es un ente muy difícil de…
Cómo aceptar sensaciones y superar el miedo para crecer Una de las emociones más intrínsecamente humanas es el miedo.…
Reducir las expectativas para vivir desde el ser y no desde el hacer Desde hace un tiempo, he decidido…
Hay que ser más gentil con uno mismo En nuestro día a día en el trabajo, siempre hay que…