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Cómo la meditación me ha ayudado a organizar mejor mi trabajo

Cómo la meditación me ha ayudado a organizar mejor mi trabajo

Cómo la meditación me ha ayudado a organizar mejor mi trabajo

 

La mente es un ente muy difícil de dominar. Muchas veces, nuestra atención divaga hacia otras direcciones y nos vienen pensamientos totalmente fuera de contexto. La práctica de la meditación me ayuda a controlarlos y a organizar mejor mi trabajo.

Como os decía, no es fácil desarrollar este estado de atención plena. A base de trabajar la observación, he conseguido ver estos pensamientos como nubes pasajeras que vienen y van. Lo más importante, es dejar que se vayan sin irte con ellas.

A veces, los pensamientos recurrentes que vienen a nuestra mente, llevan una carga emocional difícil de gestionar. En estos momentos, puede que nos sintamos absorbidos por ellos y que acaparen nuestra atención y nos distraigan de nuestras tareas.

 


Meditar me ha ayudado a organizar mejor mi trabajo y a descartar pensamientos recurrentes


 

A lo largo de los años, he podido observar cómo la práctica de la voluntad ha transformado a las personas. El ejercicio de observarse a uno mismo resulta muy beneficioso para descartar pensamientos y centrarse. A mí mismo me ha servido para conseguir organizar mejor mi trabajo.

Recuerdo cuando Amalia se incorporó a la empresa. Era una persona con un potencial muy importante, pero que le costaba organizarse. Participaba activamente de las dinámicas y aportaba ideas muy buenas. Sin embargo, a la hora de implementarlas, le resultaba complicado gestionar a su equipo y el proyecto en sí.

Es habitual que nos perdamos en este mar de pensamientos y que nuestra atención vaya de un lado para otro. Pero con práctica y trabajo de observación de nosotros mismos y de lo que tenemos a nuestro alrededor, podemos ir desentrañando diferentes situaciones.

Este era uno de los problemas principales que tenía Amalia. Cuando debía gestionar un proyecto, no sabía dar prioridad a las tareas y se agrupaban en su mente decenas de pensamientos a la vez. No conseguía organizarse porque, en medio de la vorágine de situaciones que cruzaban su cerebro, no acababa de ser consciente de cada una de ellas.

Para gestionar un equipo, hay que saber cuándo apoyar y ayudar en ese tipo de circunstancias. Acompañando a Amalia, pudo ir, poco a poco aprendiendo a priorizar tareas. A base de cariño hacia sí misma y de apoyo por nuestra parte, fue saliendo de su zona de confort.

 


Ejercitando la voluntad podemos centrarnos mejor en nuestras tareas diarias


 

Debo decir que, a día de hoy, Amalia ha conseguido ser consciente de a dónde quiere llegar con cada proyecto. Ahora es capaz de saber de qué herramientas dispone y pide ayuda cuando necesita un apoyo extra.

El trabajo ejercicio de la voluntad consigue que nuestros pensamientos fluyan, pero sin que nos vayamos con ellos. Observarnos nos hace conscientes de la carga emocional de cada pensamiento, permitiendo dejarlos de lado para centrarnos en nuestras tareas.

Yo mismo he conseguido organizar mejor mi trabajo y mi vida en general meditando a diario. Con el mindfulness podemos cambiar nuestra relación con las situaciones dolorosas que captan nuestra atención. Ser conscientes nos hace libres.

 


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