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Cómo reconducir una mala experiencia para tener un buen día

Cómo reconducir una mala experiencia para tener un buen día

Cómo reconducir una mala experiencia para tener un buen día

 

Esta mañana, cuando he llegado a la oficina, he empezado a pensar en las dinamizaciones que hacemos cada día. Entonces ha llegado Sonia, visiblemente alterada porque había sufrido un percance con el coche. Estaba nerviosa, así que he decidido centrar el ejercicio de hoy en cómo conseguir reconducir una mala experiencia para tener un buen día.

Llevamos unos días de mal tiempo y, esta mañana, al estar todo helado había poca visibilidad. Entonces, Sonia ha abierto un poco la puerta de su coche para poder ver, y otra persona le ha dado un golpe fuerte en la puerta. A ella no le ha pasado nada, pero el coche ha quedado en mal estado y el susto ha sido importante.

He podido observar cómo, esta situación, tenía a Sonia absorta y era incapaz de concentrarse en la dinamización. A su mente llegaban pensamientos recurrentes sobre el incidente y esto le generaba emociones negativas.

 


A veces, racionalizamos situaciones desagradables pero no conseguimos dejarlas ir


 

Muchas veces, nos ocurren cosas desagradables que nos producen estados emocionales alterados. Ocurre, entonces, que nuestros sentimientos se quedan bloqueados dentro de nosotros y nos producen sensaciones de angustia.

Aunque intentemos racionalizar las situaciones desagradables, a veces no somos capaces de dejarlas atrás. Por ejemplo, a Sonia no le había pasado nada realmente grave. Ella estaba bien físicamente y el coche tenía un seguro que cubriría los daños. Pero aún así, su estado emocional y las acciones que estaba realizando estaban siendo condicionadas por el accidente.

 


Tomar conciencia de uno mismo ayuda a reconducir una mala experiencia para tener un buen día


 

A pesar de que ella sabía, que este hecho no tenía importancia y que no debía afectarle en su trabajo, no podía dejar ir su angustia. Entonces intenté ayudarla a entender cómo reconducir una mala experiencia para tener un buen día.

Lo primero fue observarse a sí misma para tomar conciencia de sus emociones. Sentir en qué lugar del cuerpo notaba esta alteración. Observar su respiración. Y preguntarse qué era exactamente lo que le hacía sentirse mal en ese momento.

Es importante ser consciente de las emociones y entender por qué se producen. Pero también lo es el hecho de aceptarlas y de no juzgarlas. La aceptación es lo que nos permitirá observar las situaciones con perspectiva, desde otro ángulo.

Tuvimos que invertir bastante tiempo para tratar de reconducir el estado emocional de Sonia. Pero puedo deciros que, al final, toda la energía que le había producido el accidente, pudo utilizarla de manera muy positiva. Resultó ser una jornada muy provechosa, gracias a que ella consiguió reconducir una mala experiencia para tener un buen día.

 


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